•Cabañas;verdugo de los Felinos
El Pumas-América es un clásico para los universitarios, y aunque los de Coapa digan que no es especial, sí lo es. Basta con mirar un poco la efervescencia que se vive entre los seguidores de las Águilas, quienes incluso a lo largo de la semana acudieron a CU en busca de boletos.
No les importó allanar la casa del rival. Ahí estuvieron, con sus camisetas amarillas. Con sus cánticos. Con sus porras.
Este es un partido que despierta pasiones.
Este es un partido que se vive al máximo.
Unos dicen que existe odio desde las inferiores.
Unos dicen que esta batalla no se puede perder.
Y la rivalidad se forjó con el paso de los años, con finales polémicos y hasta con la transferencia de Enrique Borja al equipo amarillo.
LA PRIMERA BATALLA
La primera vez que se enfrentaron América y Pumas, Pumas y América, fue el 1 de julio de 1962 en el estadio Olímpico Universitario.
CU era la casa de los cremas, quienes le dieron la bienvenida a los Felinos a la Primera División, derrotándolos 2-0, con goles de Francisco Moacyr y Antonio Jasso.
EL PRIMERO EN EL AZTECA
Para la temporada 1966-67, el América se mudó a su nueva casa: el estadio Azteca. Y el primer enfrentamiento ante los universitarios en este inmueble fue el 18 de agosto de 1966, cuando las Águilas golearon 5-1.
Sin embargo, esta derrota picó tanto el orgullo de los Pumas, que en la segunda vuelta del torneo, ya como dueños absolutos de Ciudad Universitaria, vencieron a su acérrimo rival 4-1 en el estadio Olímpico. Este cotejo fue el 1 de diciembre de 1966.
SE LO "ROBÓ"
Para la temporada 1969-70, el América anunció la contratación del delantero Enrique Borja, noticia que causó gran polémica y sacudió al medio futbolístico nacional, debido a la joven rivalidad entre ambos equipos. Esta transacción causó tal escándalo, que el jugador declaró, al enterarse de la transferencia, que dejaría de jugar porque no estaba de acuerdo. Finalmente la directiva logró convencerlo y llevárselo a los cremas.
A final de cuentas, Borja logró hacerse ídolo americanista con sus goles.
DOS FINALES DE UN JALÓN
La rivalidad se acrecentó con los años y llegó a su punto máximo en la década de los 80, cuando disputaron dos finales.
La primera fue en la temporada 1984-85, cuando después de dos empates (uno en el Azteca y otro en CU) se tuvo que llegar a un tercer partido de desempate, el 28 de mayo de 1985.
En este cotejo, disputado en La Corregidora de Querétaro, causó gran polémica la actuación del arbitro Joaquín Urrea. Y el marcador final fue de 3-1 a favor de las Águilas, con dos goles de Daniel Brailovsky y uno de Carlos Hermosillo.
Universitarios y americanistas volvieron a enfrentarse en una final para la temporada 1987-88, cuando nuevamente el América se alzó con la victoria con un contundente 4-1 en el partido de vuelta, el 3 de julio de 1988 en el estadio Azteca. El marcador global fue de 4-2 global.
GOLAZO DEL "TUCA"
La última final de Liga que disputaron, fue en la campaña 1990-91, en la cual, por fin los Pumas pudieron cobrar venganza, ya que se quedaron con el título, gracias al famosísimo gol de Ricardo Ferreti en el partido de vuelta en CU.
Éste fue el último cotejo del brasileño, quien al término de la gran final anunció su retiro.
Los Pumas ganaron 1-0 con el tiro libre del "Tuca", luego de que en el juego de ida cayeran 3-2 en el estadio Azteca. Así que los Felinos fueron campeones, gracias a los goles como visitante.
CAMPEÓN DE CAMPEONES
En 2005, ambos equipos se vieron las caras en el Campeón de Campeones, donde el América ganó 2-1 en el marcador global.
El partido de ida se disputó en CU, donde no se hicieron daño. Sin embargo, para el partido de vuelta, en el estadio Azteca, el América ganó 2-1, con doblete de Kléber.
El tanto Felino lo hizo Memo Ochoa, portero de las Águilas, en un claro autogol.
CABAÑAS, EL VERDUGO
Ahora que se habla tanto de Salvador Cabañas, hay que recordar que el delantero paraguayo fue el verdugo de los Pumas en el último partido contra el América.
El 3 de febrero de este año, el América venció 2-0 a los universitarios en el estadio Azteca, donde Salvador Cabañas hizo un tanto y puso el pase para el otro.
Así que el guaraní le tiene tomada la medida a los Felinos.
ALBERTO GARCÍA ASPE
Forjador de un derbi
ALBERTO García Aspe es de los pocos jugadores que tuvieron la fortuna de vestir la camiseta de los Pumas y del América. García Aspe es un jugador histórico para México, pero sobre todo para los Pumas, equipo con el que debutó y para el cual disputó 3 finales en la verdadera época dorada para los universitarios.
El ex futbolista platicó de cómo es que surgió la rivalidad que se vive ahora entre ambos conjuntos y lo que espera del clásico del domingo en el estadio de Ciudad Universitaria entre estos grandes equipos.
"Tuve la oportunidad de disputar tres finales con los Pumas frente al América. A raíz de esos partidos se creó una rivalidad enorme entre los dos equipos y así fue creciendo entre las aficiones hasta llegar a un odio deportivo de mucha jerarquía. Para los universitarios es el partido más importante. Ahora puede ser diferente, necesitaría estar dentro de la cancha, de los vestidores, para ver cómo se vive este encuentro. El odio deportivo que ahora se inculca desde fuerzas básicas surgió a raíz de la época en que se jugaron las tres finales, con un tercer partido muy polémico que se jugó en Querétaro, donde nos ganó el América", mencionó.
Alberto enfrentó míticas batallas frente al América con el puma en el pecho. La más recordada fue la gran final del Torneo 90-91 en la que se coronó por primera vez con el Universidad al vencer al que, años después, fue también su equipo.
Pero para él, el calificativo de clásico es lo que menos importa al lado de la rivalidad y lo que se vive dentro del campo de juego.
"A mí no me importa si es clásico o no. Lo que sí sé es que hay una rivalidad muy fuerte, eso todos lo vemos. Desde la afición y hasta los jugadores, nadie se quiere perder este partido que es muy importante para las dos instituciones. Los dos equipo quieren ganar a como dé lugar este encuentro. No sé si sea clásico, pero también es un partido de los llamado de alto riesgo. Creo que es el partido de mayor riesgo para las dos aficiones y en el que se puede desatar más violencia por el tipo de rivalidad", mencionó.
La oportunidad de experimentar un partido de esta envergadura por parte de los 2 bandos es algo que muy poco jugadores podrían contar y Beto trata de recordar diferencias entre cómo lo vive cada uno de los equipos que se enfrentarán el domingo.
"Hay muy pocas diferencias. Al América todos los equipos le juegan a morir y eso se sabe tanto al enfrentarlo como cuando se está dentro de las Águilas. La camiseta americanista siempre impone un cierto respeto, no importa el nivel en el que esté. Recuerdo que cuando jugué para el América era un partido muy importante contra los Pumas, pero era aún más importante si se jugaba en Ciudad Universitaria. Era algo diferente, siempre se quería derrotar a los Pumas en su propia cancha".
"Se supone que los Pumas llegan mejor, pero no tanto. Viene de perder los dos últimos partidos del Apertura y en el juego contra el Dynamo dejó ver muchas deficiencias, sobre todo en su defensiva. América viene de ganar contra un rival importante y eso le levanta mucho el ánimo, llega muy motivado el equipo. Si tengo que dar un favorito, a pesar de que ha ido de menos a más, es Pumas, porque es local" , finalizó.
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